



Más conocido con el sobrenombre popular de 'Westie', el White Terrier es una de las mascotas preferidas de los amantes de los perros. Juguetones, despistados y cariñosos, son los mejores amigos de los niños. Su bonito pelaje y su cara simpática le han convertido en uno de los canes más demandados en España. Los primeros ejemplares de Westie los encontramos en Escocia, donde aparecieron algunos cachorros de camadas de Terrier de Cairn. Algunos expertos consideran que las primeras noticias que se tienen de esta raza se encuentran a principios del siglo XVII, fechas en las que Jaime I regaló al rey de Francia seis pequeños terriers blancos de Argyllshire.
Sin embargo, no será hasta los primeros años del siglo XX cuando se reconoció oficialmente la raza. Durante todo el siglo XIX fue configurándose la raza, que no era uniforme y variaba dependiendo de la zona de las islas Británicas.
Sin duda, lo que más llama la atención de su físico es su aspecto compacto, su cabeza ancha y su gran hocico negro brillante. Sus ojos son oscuros y están separados, mientras que sus orejas destacan sobre la cabeza, debido a que son muy puntiagudas. Su cuerpo robusto lo sostienen cortas patas musculadas, que le dan un aire simpático al andar.
Sus movimientos son firmes y es bastante ágil, a pesar de sus cortas patas. Tiene un lomo amplio, costillas bien arqueadas y una cola larga y recta, que sobresale de su cuerpo en vertical. El pelaje, como hemos dicho, es blanco uniforme, con un forraje suave en su capa interior y una capa exterior de pelo largo más grueso.
El pelo le cubre también su cabeza, tapando ligeramente sus ojos alegres. Suele medir 28 cm., y su cola 13 cm. Su boca muestra una dentadura de expresión pícara y alegre. Tiene unos amplios colmillos y una dentadura contundente a pesar de tratarse de un perro pequeño.
Sin duda, la mejor baza del Westie es la alegría que desprende, su afabilidad y su carácter
juguetón. Se adapta bien a la vida de ciudad y también a pasar mucho tiempo en casa, aunque no debemos olvidar que necesita largos paseos para estar en forma. No suele buscar las caricias de extraños, más bien suele quedarse cerca siempre de sus dueños. Los perros de esta raza se caracterizan por ser algo revoltosos, lo que impide que sean receptivos a la disciplina. Para enseñar bien a nuestro Westie tendremos que ser muy constantes, cariñosos y pacientes porque, ante todo, son perros muy leales. Además, tiene tendencia a llevarse bien con otros perros, así que no tendrá problemas para convivir con los canes que ya pudieran existir en una casa
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